Con las manos en la masa

Siempre me han encantado los masajes en las manos, personalmente creo que es lo más relajante del mundo. ¿Lo habéis probado alguna vez? Yo además soy una afortunada, mi mejor amigo – que es quien suele hacerme esos masajes en la mano tras extorsionarle un poco – tiene las manos tan suaves que parece que por no tener no tiene ni huellas.

Yo siempre he envidiado sus manos, esa suavidad y frescura, pero me resigné a pensar que las mías no estaban del todo mal, un poco resecas en invierno, un poco ásperas todo el año,… puede que os sintáis identificados. Pero esto cambió hace poquito.


Y es que lo primero que probé de Mary Kay es el set de manos Satin Hands y me enamoré de verdad. Ese amor único e incondicional y desde entonces le he sido completa e incondicionalmente fiel. Yo uso el set con olor a melocotón pero en ocasiones también podemos encontrarlo de olor a melón o a otras muchas frutas refrescantes, y libre de fragancia.

El set consta de tres pasos. El primero es aplicar el tratamiento suavizante de manos, que ayuda a mantener la hidratación natural de la piel. Una vez hecho esto, procederemos a aplicar una pequeña cantidad del gel expoliante santin hands, con el limpiaremos y expoliaremos nuestras manos. Cuando terminemos con este producto nos retiraremos los restos en agua templada y en este momento es cuando al igual que yo y casi todas mis clientas han dicho desde el baño “¡Qué manos más suaves, por dios!”. Para finalizar el tratamiento nos pondremos también una pequeña cantidad de la crema de manos, que las hidratará al instante durante 24horas. La hidratación se mantiene incluso después de lavar las manos varias veces. Esta última crema es increíble, es tan sedosa que os aseguro que si pudiésemos tocar las nubes, el tacto sería muy parecido.

Hacer esto no te ocupará más de 5 minutos de tu rutina de cuidado diaria, a menudo tendemos a olvidarnos de las manos, pero no podemos olvidar que es la parte de nuestro cuerpo que más exponemos a golpes, cambios climáticos, bacterias, etc. Y si además de cuidarlas les damos un olor a melocotón estaremos muy tentados de chuparnos los dedos y no sólo metafóricamente.
Es importante aplicar los productos bien, masajeando el producto entre los dedos, vamos como nos deberíamos de lavar las manos siempre.


Espero que os animéis a probarlo, notaréis la diferencia después del primer uso.

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